El perro se huele el trasero, el trasero se huele el perro.
El pato nada feliz, feliz nada el pato.
El pajarito canta alegremente, alegremente canta el pajarito.
El mono come su banana, come su banana el mono.
Y, en el medio de la apacibilidad del bosque, suena un trinar oscuro y horroroso: “¿Hermano, te cagaste de nuevo? Habrase visto semejante descaro”-gritó una ardilla enojada al mapache susodicho.
El pato nada feliz, feliz nada el pato.
El pajarito canta alegremente, alegremente canta el pajarito.
El mono come su banana, come su banana el mono.
Y, en el medio de la apacibilidad del bosque, suena un trinar oscuro y horroroso: “¿Hermano, te cagaste de nuevo? Habrase visto semejante descaro”-gritó una ardilla enojada al mapache susodicho.